¿CUÁLES SON LOS PRINCIPIOS EN QUE SE BASA LA HOMEOPATÍA
| 1.-
LA NATURA MORBORUM MEDICATRIX O VIS MEDICATRIX NATURA. |
| 2.-
LA LEY DE SEMEJANTES. |
| 3.-
LA EXPERIMENTACIÓN PURA. |
| 4.-
LA INDIVIDUALIDAD MORBOSA O INDIVIDUALIZACIÓN. |
| 5.-
LA INDIVIDUALIDAD MEDICAMENTOSA. |
| 6.-
LA DOSIS MINIMA. |
| 7.-
EL DINAMISMO O LA FUERZA VITAL. |
| 8.-
LAS ENFERMEDADES CRÓNICAS O MIASMAS. |
PRIMER PRINCIPIO
"NATURA MORBORUM MEDICATRIX"
La Naturaleza es la que da forma y cura las enfermedades. Es la que crea,
repara, repone, elimina, secreta, depura, reacciona y mantiene la organización
en ACTO hasta el término (también natural) de su existencia.
La Naturaleza es el primer Médico de los enfermos y solo favoreciendo
sus esfuerzos, es como nosotros obtenemos algún éxito.
En el mejor de los casos el Médico aspira a ser ayudante de la Naturaleza,
respetándola, obedeciéndola e imitándola.
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SEGUNDO PRINCIPIO
Similia Similibus Curantur (lo
similar se cura con lo semejante).
El principio de los semejantes, transportado al
dominio de la Medicina, logra que la acción terapéutica del
remedio neutralice las series sintomáticas de la enfermedad, por las
series fenoménicas semejantes del medicamento.
Según la ley energética de curación: "todo trastorno
dinámico del organismo viviente, se neutraliza de una manera duradera,
cuando se le aplica una energía semejante a la que actuó perturbando
al organismo sano en la experimentación pura, uno de los pilares inconmovibles
de la terapéutica de los semejantes (La HOMEOPATÍA).
Esta ley de semejantes ha de comprenderse como axioma de la Medicina Homeopática.
De ella se deriva también la denominación de "HOMEOPATIA"
termino que proviene del griego HOMEOS = semejante, PATHOS = enfermedad, dolencia.
De manera que HOMEOPATIA significa semejante a la enfermedad ó dolencia
similar.
"Aplíquese contra la enfermedad por curar, el medicamento que
sea capaz de provocar artificialmente otra enfermedad, lo más similar
posible y aquella será curada" enseña Hahnemann en su Organón
del arte de curar.
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TERCER PRINCIPIO
Para curar a los enfermos,
la HOMEOPATÍA cuenta con un arsenal de
remedios que en la actualidad alcanza las cifras de miles.
Estos remedios se han obtenido por medio de la EXPERIMENTACIÓN PURA.
Esto es, por medio del ensayo de los medicamentos en el Hombre aparentemente
"sano" (no en animales), con el fin de perturbar el equilibrio fisiológico,
para provocar los fenómenos que los caracterizan y que producen esas
sustancias supuestas desconocidas.
La terapéutica Homeopática no emplea jamás una sustancia
a título de remedio, sino cuando esta sustancia ha sido estudiada como
medicamento sobre el Hombre "sano", esto es, solo cuando se le ha
conocido su patogenia.
LA EXPERIMENTACIÓN PURA es la más rica fuente de documentos
terapéuticos de nuestra MATERIA MÉDICA HOMEOPÁTICA.
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LA INDIVIDUALIDAD MORBOSA O INDIVIDUALIZACIÓN.
CUARTO PRINCIPIO
El hombre es único, irrepetible, peculiar en
su manera de ser, de proceder y de padecer.
Es
análogo a todos los de su especie y sin embargo es distinto en muchos
aspectos, tanto en su cuerpo, como en su mente y aún en su principio
vital, los cuales pueden considerarse accidentales en tanto que son existenciales,
Más no así en lo esencial, en lo espiritual, pues aquí
si todos somos iguales entre sí y análogos con respecto al ser
supremo.
Dice
Hahnemann; "Cada individuo padece según su especie y dentro de
su especie según su Naturaleza propia".
"La individualización es la selección de los síntomas
actuales que caracterizan un estado morboso."
La individualización no se ocupa de las enfermedades, sino de los enfermos,
de los estados morbosos actuales, se acerca al enfermo sin ideas preconcebidas,
sin ideas de clasificación, no atiende sino lo que ve, lo que toca,
lo que siente.
La individualización se coloca junto a los medicamentos como junto
a los enfermos, interesa a los fenómenos como a los síntomas,
esto es, en presencia de un enfermo.
El Médico Homeópata debe: escuchar, interrogar, examinar y "valorizar"
los síntomas para elegir el medicamento previamente ensayado en la
experimentación pura y que sea semejante al enfermo.
En HOMEOPATÍA, la individualización
de los estados morbosos es el principio más verdadero, el más
absoluto y el más invariable.
En síntesis: LO QUE HAY ES ENFERMO, AQUÍ Y AHORA. regresar...
LA INDIVIDUALIDAD MEDICAMENTOSA.
QUINTO PRINCIPIO
Este principio, está íntimamente ligado al anterior, pues debe
haber una correspondencia entre la capacidad que tiene una sustancia de alterar
a un hombre sano y la sensibilidad particular de éste para dejarse
alterar artificialmente.
Debe darse una ANALOGÍA ENERGÉTICA en el binomio remedio - enfermo,
tan valido en la experimentación pura (enfermedad artificial) como
en la enfermedad natural.
Así también, no debiera en la práctica de la HOMEOPATÍA
confundirse un medicamento con otro, como tampoco confundimos un hombre con
otro.
Por lo mismo no basta conocer al hombre, hay que comprenderlo, por lo mismo
no basta conocer el medicamento sino comprenderlo como sí de un hombre
se tratara.
De aquí que la materia médica sea, valga la expresión
UN ENTE DINÁMICO PARA SU MEJOR COMPRENSIÓN.
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SEXTO PRINCIPIO
En HOMEOPATÍA
no hay medicamento ponderable en lo que se llama "de
alta potencia, o de amplio espectro". En el remedio Homeopático
solo hay dinamismo remedial.
Los medicamentos Homeopáticos no actúan por su masa, sino por
la energía o fuerza que contienen mediante la dinamización del
remedio y con ella ejerce acción sobre la energía o fuerza vital
estimulando la naturaleza del enfermo a efectuar la curación.
El principio curativo peculiar de la HOMEOPATÍA
requiere que la dosis del medicamento sea reducida. Pues la Homeopatía
es una terapia de regulación.
Esto nos hace ver que el que cura es el VIS MEDICATRIX NATURA y que
el remedio SIMILLIMUM, sólo significa el estimulo dinámico
al principio vital, para que éste desate la reacción curativa
por lo que se repite una vez más que:
"EL QUE HACE, DA FORMA Y CURA LA ENFERMEDAD ES EL NATURA".
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SEPTIMO PRINCIPIO
Concebimos a la FUERZA VITAL como la energía referida a cada una de
las entidades individuales, a cada uno de los órganos en particular,
a cada una de las células, así como a la participación
de cada uno de los elementos vitales en la energía universal.
Aquella que permite todo movimiento y todo cambio a cada uno de los elementos
que constituyen un todo.
Ateniéndose a estas consideraciones y sujetándose a su credo
filosófico, la HOMEOPATÍA estudia
al Hombre en sus tres componentes:
-la parte somática (orgánica),
-la parte mental (espiritual) que nos hace tener pensamientos, sentimientos
y voluntad;
-y la vida (fuerza vital) que es la que une a la parte somática con
la parte espiritual, y es la que se trastorna en todos los padecimientos y
da la amplia gama de susceptibilidades hacia el medio ambiente (enfermedades).
Somos energía, lo que nos impele es energía, lo que nos hace
humanos es energía , por ende, la fuerza vital es energía.
En el idioma del dinamismo y de la energía debemos dirigirnos a ella
para tratar de restablecer el equilibrio. De aquí que nuestro lugar
como Médicos, sea el de ayudante del Dinamismo o Fuerza Vital.
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OCTAVO PRINCIPIO
Equivocadamente hemos considerado a la enfermedad como algo completamente
negativo, desde luego que puede considerarse de esa manera, pero viéndolo
con ojos VITALISTAS, sabemos que los síntomas que presenta cualquier
individuo, por espectaculares que se vean, son esfuerzos que hace el organismo
de restablecer el equilibrio de la FUERZA VITAL dañada.
Debemos apreciar los síntomas como un esfuerzo curativo del organismo;
cuanto más severo daño a la FUERZA VITAL, más drásticas
serán las medidas encaminadas a su corrección.
Así pues, debemos concluir, que lo que se enferma es
la FUERZA VITAL, y cuando se ha quebrantado no se manifiesta en todos los
individuos de igual manera, sino que se van produciendo según la idiosincrasia
de cada uno, según la forma muy personal del individuo, según
la carga heredada de sus progenitores y antepasados, según la influencia
externa a que esté sometida la persona.
La HOMEOPATÍA personaliza al paciente,
no hay dos pacientes iguales, no existe sustancia especifica que podamos prescribir
para un síntoma o entidad nosológica determinada.
En HOMEOPATÍA cada caso es un caso particular
por su forma única que tiene cada persona de padecer.
Todos los padecimientos tienen un nombre, pero las personas las padecen como
pueden, según su forma personal de enfermarse.
A esto Hahnemann lo dio a conocer con el nombre de MIASMAS, la escuela Alopática
prefiere llamarles DIATESIS (que al fin y al cabo es lo mismo, pero con otras
palabras).
Podríamos llamarle TERRENO o CONSTITUCIÓN, pero en resumen es
lo mismo, la carga heredada que trae cada individuo.
RESUMIENDO:
La célula, y por ende, el individuo, no pueden padecer más que
por tres causas a saber:
*Por defecto o PSORA, que se traduce en estados carenciales, llamado HIPO.
*Por exceso o SYCOSIS, que la vemos manifestada en todos los padecimientos
en los cuales todo está aumentado ya sea en tamaño o en numero,
llamado HIPER.
*Por degeneración o SYPHILIS, que sus manifestaciones siempre son degenerativas
o con tendencia destructiva, llamada DIS.
Los tres MIASMAS antes citados, son de tendencia crónica y hereditaria:
si no se corta su curso, siguen siendo incurables para la escuela Galenica
(Alopática).
La HOMEOPATÍA, aplicando estos 8 principios
en todos los casos y prescribiendo el SIMILIMUM y a DOSIS MINIMAS (dinámicamente
preparadas), ha logrado su curación.regresar...