Los artistas del renacimiento volvieron al estudio de la anatomía humana, los músculos en especial, para retratar mejor el cuerpo humano.
Leonardo da Vinci realizó destacados y precisos dibujos anatómicos basados en la disección del cuerpo humano.
Por desgracia su trabajo, en su mayor parte ignorado durante siglos, ejerció poco efecto en su época.